Lcda. Isabel GARCÍA, LA MADRE DEL LICEO DEL NORTE
La Lcda. Rocío García Calderón nació el 12 de Noviembre de 1964 en Guayaquil. Sus estudios los realizó en la ciudad de Machala Provincia del Oro, la Secundaria en el Colegio 9 de Octubre y sus estudios superiores en la Universidad Técnica de Machala donde obtiene el título de Licenciada en Ciencias de la Educación en el año de 1986. Tuvo a su primer hijo, Fernando, quién la llenó de alegría y la inspiró para sacarlo adelante con su esfuerzo. Por ello, empezó la construcción del Jardín de infantes Coquitos hace veinte años en Guayaquil.
Luego a petición de los padres de familia abrió el 1er grado, y así fue avanzando.
Añoraba, también tener una niña y Dios la bendijo con dos tesoros, Fátima y Cristel.
Hace seis años, en el 2005, inauguró el 8vo Año, y así fundó el Colegio Liceo del Norte. Su meta era completar el ciclo diversificado incorporando el 2do y 3er año de Bachillerato, aspiraciones que quedaron inconclusas.
Muere prematuramente a los 46 años el 9 de marzo del 2011.
Y ahora nos preguntamos: ¿La muerte le ha detenido?, ¿acaso cuando podía llegar a la cumbre?
Pero en la vida, ¿cuál es su cumbre?
Para todos los que sepan en qué consiste el bien, Rocío, es un ejemplo.
Un sentimiento de dolor habita en todos nuestros corazones, para quién tuvo en su corazón todos los nobles sentimientos.
El eco de su voz se conserva indeleble, en esta su querida Institución. Un profundo dolor ahoga nuestras gargantas recordando a la entrañable amiga, que aún la tenemos presente como si fuera a llegar de un momento a otro, como si fuéramos a escuchar el timbre de su voz insinuante y cálida.
Su talento se prodigó generosamente en beneficio de todos cuantos tuvimos la fortuna de tratarla, de conversar amigablemente con ella, de cruzar ideas, de manifestar opiniones, incluso de discutir.
Sus intervenciones siempre fueron elevadas, saturadas de convicción profunda, emotivas y plenas de lealtad, definidas con argumento donde resaltaban la sinceridad y el amor a la verdad.
Su verbo cordial era expresado con honestidad, con exactitud, con altura de espíritu y con profundidad de sentimiento.
Brilló con su claro talento, por su perspicacia y sutilidad, por su fácil comprensión de los más difíciles problemas, por su amor y consagración al estudio, por su palabra fluida y convincente.
Redacción e investigación por Wendy Simancas
Redacción e investigación por Wendy Simancas

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